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martes, 27 de febrero de 2007

¿Descanso?

Ayer vi una película que realmente no pertenecía al género que me gusta [terror]. Era más bien una película romanticona con un toque de comedia. No me quiero dar atribuciones de crítica de cine, sino más bien de crítica de mi vida.

Hay cosas que solo se pueden apreciar si las ves en otros. Y es precisamente eso lo que me paso ayer. Una de las protagonistas tenía un problema: no podía llorar. Yo si puedo, y fácilmente [sobre todo cuando tenia que llorar a propósito], pero aun así me cuesta. Creo que más que el hecho de botar una simple lagrima, es lo que esa lágrima significa. Me es difícil demostrar lo que siento. Es como si a veces la gente pudiera decir de mí que soy una mujer frívola e incluso calculadora.

Más allá de eso, pueden tener un cierto grado de razón, pero si tengo sentimientos, pero mi problema es el demostrarlos.

Ayer después de ver la película pensé seriamente ir a la psicóloga. Pero el solo hecho de pensar en que tendría que contarle mis problemas a otra persona hizo que se me llenaran los ojos de lágrimas. ¡Si llore como 10 veces en la película!

Dos puntos en la película me hicieron llorar a mares [pero silenciosamente como suelo hacerlo]. El primero fue al ver una escena donde unas niñas habían hecho una especie de refugio con unas sábanas y la habían iluminado con lámparas y adornado con estrellas. Yo cuando era niña también hacia lo mismo con mis hermanas. En ese momento me di cuenta que esa época fue la más feliz de mi vida, y que a pesar de tener mucha gente que me da cariño, amigos y amigas increíbles, una familia que realmente amo, yo no soy feliz.

El segundo episodio fue casi a la mitad de la película, cuando las protagonistas se dan cuenta de que tienen más de 35 años y su vida es una rotunda mierda. ¿El problema? Sentí que me vida también lo era, con la diferencia que yo solo tengo 20 años.

Realmente no sé que hacer para dejar de pensar aquello, porque me siento una total malagradecida, porque se que los que me rodean me dan todo su cariño [y yo sintiendo lo peor]

Lo único que pude rescatar de esta película fueron dos cosas. Bueno realmente son 3 contando de que la película es buenísima. Lo primero es que necesito ver a algún especialista, llámese psicólogo, siquiatra, sicoterapeuta o tarotista. Porque con la familia igual es complicado conversar estas cosas y porque [al menos yo] no quiero darles más problemas a mis amigos. Lo segundo fue que necesito independencia pronto. Pero no por un afán de querer salir de la casa de tus viejos, sino porque necesito con urgencia una casa donde poder gritar y llorar de dolor [ese dolor del alma que muchos hemos sentido en más de una ocasión], sin que nadie se preocupe…


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